Dentro del concepto culinario nipón, el sushi es uno de los conceptos más consumidos y, para celebrar su día internacional, el restaurante Tora Experience es el lugar idóneo para degustar recetas realizadas con técnicas centenarias.

Si hablamos de una de las gastronomías más populares que existen, la nipona encabeza la lista. Dentro de esto, el sushi se ha convertido en todo un arte y sobre de la gastronomía internacional ha ganado un gran posicionamiento llegando a colarse en el mundo de la alta cocina. En Madrid lo encontramos sobre una amplia oferta en restauración, pero son pocos los lugares que son capaces de honrar una tradición culinaria que alcanza cientos de años, además de realizarse bajo las técnicas más precisas que residen en Japón. Hay uno de ellos que sí lo consigue y ese es el restaurante Tora Experience. El proyecto creado por el exjugador del Atlético de Madrid, Mario Hermoso, se ha posicionado, por tercer año consecutivo, como una de las recomendaciones que hace la Guía Michelin. Aquí todos sus platos destacan por la fusión japonesa con nuestra cultura culinaria mediterránea, donde cada uno se prepara bajo el lema de la excelencia. Entre sus destacados, cabe mencionar los nigiris, sobre los cuales encontramos una amplia variedad. Entre los frescos sobresalen algunos como el de extra de caviar, corvina, hamachi, gunkan de ikura o gunkan de toro con yema de huevo de codorniz; pero también los de fusión como el de toro caramelizado con salsa de ostras y jengibre, chicharro tostado con zumo de jengibre, atún con grasa de wagyu y caviar o foie caramelizado con salsa de anguila, entre otros.

Las técnicas que se usan en el espacio son originarias de Japón y se desarrolla a través de las manos de su chef autodidacta, José Osuna. Si hablamos sobre uno de sus platos estrella, nos comenta: ”La base para hacer un buen nigiri es el arroz. Hay que escoger uno de calidad y, a mí, personalmente, no me gusta de grano largo, sino que prefiero que se ame tamaño un poco más pequeño”, confiesa el chef. Tiene sentido, puesto que para hacer la base de la receta se necesita un grano corto, el cual se apelmaza más fácilmente y la consistencia es mejor.